El Grand Palais para los grandes de este mundo
Al igual que su ilustre vecina, la Torre Eiffel, el Grand Palais nació con motivo de una Exposición Universal, en su caso la de 1900. Diseñado por los arquitectos Henri Deglane, Albert Louvet y Albert Thomas, este monumento ecléctico combina el neoclasicismo, el Art Nouveau y la modernidad, un compendio de las influencias de la Francia de la Belle Époque. Su cristalera, una de las más grandes de Europa, permitía en aquella época disfrutar de una luz natural intensa, necesaria para apreciar las obras y proyectos científicos que allí se exponían.
Destinado inicialmente a albergar exposiciones temporales y eventos culturales, el Grand Palais se convirtió, con el paso de las décadas, en un lugar imprescindible de la vida artística parisina. Acoge salones, desfiles de moda y grandes retrospectivas. Entre 1914 y 1918, fue requisado como hospital militar, para recuperar su vocación cultural al finalizar la guerra.
Hoy en día, el Grand Palais, recientemente restaurado, sigue brillando con sus exposiciones temporales de primer nivel a solo unos cientos de metros de su habitación en el Mathis.



